Datos personales

Mi foto

Hay ocasiones en las que la imaginación vuela más allá de las estrellas, veces en las que simplemente creas y creas cantidad de leyes diferentes a las conocidas, mundos inauditos, a los que desas dar imágen y validez. Nada mejor que otros vean aquello que piensas para que sea valorado. Disfruten de los universos que se crean aquí y relaciónense con ellos. Vean qué afecta en su vida, qué es igual, cómo lo cambiarían y qué harían en el lugar de x personaje. No sean tímidos y dejen lo que su mente piense en el momento. Sean felices siempre.

viernes, 30 de enero de 2015

Esbozando lo Prohibido (2º Parte)

Esbozando lo Prohibido (1º Parte)


PARTE 2
Cuidad Cuarzo


Capítulo 24
Viaje al pasado; un nuevo futuro se forma

 Transcurría el año 2116, dieciséis años después de la nueva era de la reconstrucción de la humanidad. En el año 2100 la gente por fin se vio liberada de la esclavitud a la guerra, peleas y muerte. Años atrás, estallaron dos guerras que amenazaron en la casi extinción de los seres humanos, donde la tecnología era simplemente para la utilización de armas, ocasionando que se detuviera para la población. Casi al borde de la extinción, en el años 2100, se detuvo la última guerra y de nuevo se dio el privilegio a los humanos de vivir en paz; los gobiernos también prometieron no volver a guerrear contra otros, y por el momento estaban haciéndolo según lo planeado. Así transcurrieron los años, hasta nuestra época, en la ciudad Cuarzo, más adelante nombrada ciudad Del Comienzo, llamada de esa manera por ser la sede madre de la tecnología; donde unos invitados inimaginables llegaron.

jueves, 16 de octubre de 2014

Buscando a una Princesa

Saga de: Un Cuento de Hadas Desesperado y Rescatando a un Corazón

Ha pasado un año desde que Mina tuvo su aventura en el mundo de un cuento y procura seguir con su vida normal. Sin embargo, no puede sacarse del corazón y la mente a cierto mago. ¿Qué pasa cuando dicho personaje es encomendado a una misión en su mundo? ¿Se repetirá la historia?


Buscando a una Princesa

Prólogo

Una oportunidad no tomada en el momento puede volver a repetirse en otro tiempo bajo circunstancias diferentes, sí; pero el resultado nunca será el mismo.


La mujer tarareaba feliz, danzando de aquí para allá de manera improvisada, haciendo que su larga, lacia y brillante melena negra se meciera con gracia y elegancia en sincronía con su paso. La habitación en la que se movía era amplia, de un color naranja chillón, con luces amarillas brillantes colocadas por todo el rededor, iluminándola con potencia. No había ni un solo mueble en la estancia, únicamente estaba una fuente en el centro por la que bajaba una copiosa cascada desde su cúspide, cayendo en la base honda y aunque era mucha el agua que terminaba por caer, la fuente nunca se llenaba y la cascada jamás se agotaba.

La mujer dejó de tararear y bailar para colocarse fuente a la fuente, tocando el líquido transparente que hacía su recorrido hacia abajo. El acto hizo que el agua cumpliera el fin de una pantalla cuando imágenes del pasado se mostraron. Imágenes en las que la protagonista era una joven rubia de expresivos ojos celestes y piel de porcelana. Había sido un período muy tenso ese en el que esa joven había estado en aquel mundo. Por un momento pensó que todo acabaría para ella al ser la representación antropomorfa de ese universo. Eso no era bueno, por ello debía hacer algo para no verse amenazada nuevamente.

martes, 9 de septiembre de 2014

Sin Título




Sin Título
1

Corrí
por el campo tupido de flores, con el sol cayendo sobre mí cálidamente. Sus rayos suaves, bajos ya, se reflejaban agradablemente por el manto de diferentes colores que se extendía por varios metros. Me abrí paso por ese manto haciendo las flores a ambos lados para poder continuar mi carrera, mientras una brisa vespertina se colaba por mi suelto cabello negro, haciéndolo hondear y los delicados pétalos que se desprendieron de las delicadas margaritas, estrellas, jacintos, virginias, malvas, crisantemos y narcisos, se levantaron para golpear con ternura mis mejillas, mi cuello y mis brazos desnudos, pues vestía una playera sin mangas, de esas cortas que llegan a la pretina del pantalón y que en este momento se había levantado por la agitación de mi torso y mis brazos al correr, así que los pétalos también acariciaron mi vientre y si me hubiera detenido a mirar, hubiese visto un pequeño pétalo acomodado de manera curiosa en mi ombligo desnudo.

sábado, 23 de agosto de 2014

El Señor Mapache y La Rana​ (Cuento)

Érase una vez un bosque muy hermoso, en donde todos sus habitantes se mantenían ocupados haciendo sus deberes. El Alce estaba descortezando un árbol con sus astas, una Mofeta estaba persiguiendo a una Ardilla, pareciendo jugar. Un pequeño animalito recogía madera para poder hacer su casa en el agua, se trataba del señor Castor; estos y más animalitos se mantenían ocupados, pero un animal muy peculiar, el Mapache, esperaba impaciente en su madriguera que la oscuridad se apoderara del cielo azul, a pesar de que le gustaba andar por el día, prefería salir bajo la luz de la luna.

sábado, 12 de julio de 2014

Una melodía, un encuentro



Una melodía, un encuentro

Llegué a casa de mis protectores.

Arribé a ellos aproximadamente un par de años atrás, junto con mi pequeño hijo. Habíamos estado viajando durante mucho tiempo, solitarios, pobres y esforzándonos por seguir adelante cuando él cayó enfermo gravemente; una infección pulmonar. Creí que lo perdería, estaba tan asustada. A pesar de que quien lo engendró huyó cual ser pusilánime, no dejaba de ser mi hijo, sangre de mi sangre y lo amaba mucho. Le entregué todo el amor que su padre rechazó al irse y mucho más; enfocándome de lleno en él para no hundirme yo misma en mi depresión. Después de todo, también había amado a su padre en gran medida. No obstante, esta familia, viendo nuestra lamentable situación y mi desesperación por intentar salvar a mi retoño, me brindó su ayuda de manera desinteresada; no sólo acogiéndome en su hogar, sino también pagando el médico y los medicamentos para mi hijo, mi amado Matthew.